El hockey ha sido mi gran pasión desde pequeño. Siempre me ha gustado el deporte, pero el hockey despertó en mí algo diferente, algo que nunca encontré en ninguna otra disciplina. Si tuviera que definir lo que siento por el hockey en una sola palabra, sería muy sencillo: pasión. Mi vínculo con este deporte comenzó gracias a mi hermano. Desde muy pequeño, mis padres me llevaban al pabellón para ver sus entrenamientos y fue allí, entre patines, sticks y muchas horas de pabellón, donde nació esta pasión. Suelo decir que, si no fuera por mi hermano, probablemente hoy no estaría jugando al hockey. Él fue quien, sin saberlo, me abrió las puertas de este mundo, y por eso solo puedo estarle agradecido.